Una vez dejado el auto en la cochera de mi departamento, se puede tomar el ascensor desde ese segundo subsuelo directo hasta mi piso.
Solo señor tiene que poner un código para llamar el ascensor, me dijo claramente el de seguridad. A lo cual complemento: “el código es 1234(gato), lo cual traducido en teclado alfanumérico es 1234(4286). OK gracias, dije yo y baje nomás con el auto.
Fui al ascensor, cargue el código y… nada. Probé de nuevo y… tampoco. Veinticuatros intentos mas y no pasaba nada. Tuve que ir por el servicio, salir del edificio, entrar nuevamente y tomar el ascensor principal que en planta baja no requiere código. Todo cargado de bolsas del supermercado y una bronca importante.
Al otro día con amabilidad volví a preguntar el código a seguridad y me volvió a confirmar el mismo: Tuve un mal día, pensé yo. Baje con esperanza renovada. Me pare frente al ascensor, ingrese el código, y el muy reverendo, ni se inmuto. Cada intento frustrado un nuevo insulto. Vencido por un inerte teclado decidí subir caminando hasta la vigilancia aunque no quedaba cerca.
Sin la más mínima intención de disimular mi molestia volví a cuestionar sobre el maldito código. Cuando volvió a decirme 1234(gato), saque mi celular y le pedí que teclee el teclado como si fuese el teclado del ascensor.
Gato, animal felino, también nombre vulgar para describir a la profesión mas antigua. En México gato significa numero cardinal (#).
Sin palabras.
Julian Arrache - Cronicas pampeanas en tierra azteca